miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 10. EL AVIVAMIENTO EN SAMARIA

TEXTO: Hechos, capítulo 8

A. FELIPE:


Felipe era uno de los siete primeros diáconos. Este no era el Apóstol Felipe. Era un Felipe distinto, que al parecer, vivía en Cesarea (Hechos 21:8-9). Por lo tanto, sería un judío griego. Más adelante leemos que tenía cuatro hijas que profetizaban.

Aunque Felipe fue ordenado diácono, llegó a ser un poderoso ministro del Evangelio. Un avivamiento siguió su ministerio en Samaria y Dios lo confirmó con señales y milagros.

Podemos ver hasta que extremo este hombre se entregó a la voluntad de Dios cuando dejó el avivamiento en Samaria y viajó al desierto para predicar a un solo hombre. Esto debe ser un ejemplo para nosotros.

B. SAMARIA:

En Hechos 8:1 se lee que la gran persecución en Jerusalén esparció la iglesia por todas las regiones de Judea y Samaria. No obstante los Apóstoles se quedaron en Jerusalén.

Judea y Samaria estaban incluidas en la Comisión. Era la voluntad de Dios que ambas provincias recibieran el Evangelio después de Jerusalén.

Los samaritanos eran una raza mixta. Tenían sangre judía y sangre gentil. Por esta razón el evangelio tenía que ser predicado a ellos antes que a los gentiles.

Samaria quedaba en el centro de Palestina, al sur de Galilea y al norte de Judea. Una vez, cuando Jesús iba de Judea a Galilea, pasó por el país de los samaritanos. Se detuvo a descansar cerca de Sicar, no muy lejos de la ciudad de Samaria. A causa de Su ministerio a la mujer cerca del pozo, mucha gente aceptó a Jesús como el Cristo. Esto habría abierto el camino en los corazones de la gente por el mensaje del Evangelio.

C. EL MENSAJE DE FELIPE:

En Hechos 8:4 leemos que los creyentes fueron por todas partes preclicando la Palabra. Por tanto, Felipe predicó la Palabra en Samaria.

¿Qué predicó?

1. Les predicaba a Cristo. (versículo 5)
2. Anunciaba el Evangelio del reino de Dios. (versículo 12)
3. Predicaba el nombre de Jesucristo. (versículo 12)

Esto prueba que cuando predicamos la Palabra, debemos predicar a Cristo, el Reino de Dios y el nombre de Jesús. También prueba la cercana conexión entre el Reino de Dios y el nombre de Jesús.

D. LOS RESULTADOS DEL AVIVAMIENTO EN SAMARIA:

Habían rfesultados definidos que siguieron a la predicación de la Palabra Em Samaria:

1. La gente unánime escuchaba atentamente. (versículo 6)
2. Habían milagros que se oían. (versículo 6)
3. Habían milagros que se veían. (versículo 6)
4. Había gran gozo en la ciudad. (versículo 8)
5. Se bautizaban hombres y mujeres. (versículo 12)
6. Se bautizaban en el nombre del Señor Jesús. (versículo 16)
7. Recibían el Espíritu Santo cuando los Apóstoles les impo­ nían las manos. (versículo 17)

He aquí tres preguntas que debemos contestar:

1. ¿En Qué Manera Fueron Salvos Los Samaritanos?

a. Escucharon el Evangelio. (versículo 6)
b. Creyeron en el Evangelio. (versículo 12)
c. Se bautizaron en el nombre del Señor Jesús. (versículo 16)
d. Recibieron el Espíritu Santo. (versículo 17)

2. ¿Por qué Vinieron Los Apóstoles De Jerusalén?

a. A Pedro le fue dado las llaves del Reino. Ya que los samaritanos eran en parte de origen gentil, era necesario que Pedro abriera la puerta del Reino a ellos.


b. Si los Apóstoles no hubieran venido, los samaritanos habrían podido pensar que ellos eran separados de la iglesia en Jerusalén. Recibir el Espíritu Santo bajo el ministerio de los Apóstoles les demostró que eran parte de la misma iglesia a la cual pertenecían los creyentes de Jerusalén.

3. ¿Por qué No Tenían Que Esperar?.

El Espíritu Santo fue derramado en el Día de Pentecostés. Pero ahora que el Consolador ha venido, ya no hay necesidad de esperar Un hombre solo tiene que arrepentirse, bautizarse, creer y recibir

E. SIMON EL MAGO:

Antes de que Felipe viniera a predicar el Evangelio, la persona que más llamaba la atención de los samaritanos era un mago llamado Simón. Había engañado a la gente, haciéndoles creer que con sus artes mágicas demostraba el poder de Dios. Fue impresionado por los milagros que tuvieron lugar y se presentó para el bautismo.

Al ver que la gente recibía el Espíritu Santo, trató de comprar el don de imposición de manos. Pedro le amonestó severamente, diciéndole que su corazón no estaba recto a la vista de Dios y que estaba en hiel de amargura y prisión de maldad.

No sabemos con certidumbre si Simón fue salvo o no. Cierta­ mente la manera en que recibió la amonestación y pidió ayuda (versículo 24) nos hace creer que fue perdonado.

Aquí vemos la obra del don de discernimiento. Este don es tan importante como cualquiera de los otros ocho dones espirituales. Debemos desear ver este don en funcionamiento tanto como los otros.

F. EL EUNUCO ETIOPE:

Un ángel del Señor dijo a Felipe que dejara el avivamiento en Samaria y fuera al sur hacia Gaza, el cual es desierto. Esto era una distancia de 128 Kms. Jerusalén estaba 48 Kms. más cerca.

¿Por qué no mandó el Señor a uno de los Apóstoles? El eunuco volvía de Jerusalén. ¿Por qué no oyó el Evangelio en Jerusalén? No tenemos las respuestas a estas preguntas. Empero, se demuestra la importancia de obedecer detalladamente lo que Dios manda sin hacer preguntas. Esto es lo que Felipe hizo de muy buena gana. Más aún corrió y se acercó al carro del eunuco cuando el Espíritu le habló.

Una de las cosas maravillosas de esta historia es la selección del momento oportuno. Felipe y el eunuco se encontraron en el cruce de dos caminos. Sin duda, Felipe había viajado a pie mien­ tras el eunuco viajaba en su carro. Felipe tuvo que viajar unos 128 Kms., mientras el eunuco tuvo que ir unos 80 Kms. Si Felipe hubiera llegado unos pocos minutos antes o después no se habría efectuado esta conversión.

El eunuco era el tesorero de la reina Candace, reina de los etíopes. El era un alto funcionario del gobierno.

Aunque el etíope era gentil, no creemos que esta fue la ocasión en que el Evangelio se dio a los gentiles, porque el etíope era prosélito a la religión judía. Había ido a Jerusalén para adorar y ahora volvía tan vacío y necesitado espiritualmente como antes. Porque era un funcionario importante del gobierno, sin duda los príncipes y oficiales le habían hospedado en Jerusalén. Aunque volvía vacío espiritualmente y aún no era salvo, había obtenido una cosa en,Jerusalén, un rollo que contenía la profecía de lsaías. No regresaba con las manos vacías porque volvía con la Palabra de Dios.

El eunuco leía el capítulo 53 de lsaías. Felipe no necesitaba mejor texto que éste y predicó a Jesús. El eunuco dijo, “Aquí hay aqua; ¿qué impide que yo sea bautizado?” Felipe respondió, “Si crees de todo corazón, bien puedes.” Aquí se entiende que si no hubiera tenlido fe en Jesús, habría sido algo que impedía el bautismo.

El eunuco fue bautizado y siguió gozoso su camino. La historia nos dice que él estableció una iglesia en Etiopía. Así vemos que por la obediencia de un hombre, una nación recibió el testimonio del Evangelio.

G. ¿HABLARON EN LENGUAS LOS SAMARITANOS?

En todos los casos excepto uno, cuando se lee que las personas recibían el Espíritu Santo, también se lee que hablaron en lenguas. La única excepción es el avivamiento en Samaria.
Empero, es muy evidente que Simón el mago vio o escuchó algo que le causaba el deseo de comprar el don. Los samaritanos ya habían sido bautizados en agua; ya habían tenido una demos­ tración de gozo. Había algo más que ocurrió cuando recibieron el Espíritu Santo. ¿Qué era? Puede haber una sola respuesta. Ellos hablaron en lenguas.
TOMO I: HECHOS DE LOS APOSTOLES
RALPH VINCENT REYNOLDS