miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 12. LA CONVERSION DE LOS GENTILES

TEXTO: Hechos, capítulos 10 y 11

A. EL EVANGELIO HASTA LO ULTIMO DE LA TIERRA:

En la comisión, Jesús había dicho que Sus discípulos serían testigos hasta lo último de la tierra. Esto incluía a los gentiles.

El Señor había dado a Pedro las llaves del reino (Mateo 16). El Día de Pentecostés, él abrió la puerta del reino a los judíos. Bajo su ministerio, los samaritanos recibieron el Espíritu Santo. En Hechos 10 se lee que Pedro llevó el Evangelio a los gentiles. Así utilizó las llaves de nuevo para abrir la puerta del Reino.

B. ¿QUIEN ERA CORNELIO?

Cornelio era un centurión romano, es decir, un oficial del ejército romano que mandaba a una compañía de cien hombres. Era gentil, pero un prosélito a la religión judía. Era piadoso, temía a Dios y daba muchas limosnas. Era también un hombre de oración.

Cornelio estaba con sus soldados en Cesarea, un puerto cons­ truido por Herodes el Grande. Era el cuartel general de la auto­ ridad romana en Palestina.

Aunque Cornelio era un hombre de buenas obras, no fue salvo. Sus obras buenas no le salvaron. Sus oraciones y buenas obras subieron a Dios como un memorial, pero no le salvaron.

A las tres de la tarde, Cornelio tuvo una visión. El estaba orando porque ésta era la hora de oración. En la.visión, el Señor le envió un ángel que le dijo donde podía encontrar al hombre que le diría cómo ser salvo.

Esta es una clara evidencia que los ángeles no predican el Evangelio en esta dispensación. Los ángeles no han experimen­ tado el gozo del perdón de pecados. No han sido bautizados en el nombre de Jesús, ni llenos del Espíritu Santo. Se requieren hombres llenos del Espíritu Santo para predicar el Evangelio. En este caso, el hombre era Pedro, que estaba en Jope.

C. LA VISION DE PEDRO:

Pedro estaba alojado en la casa de Simón el curtidor en la ciudad de Jope, un puerto a unos 48 Kms. al sur de Cesarea.

El día después que Cornelio vio la visión, Pedro estaba orando en la azotea de la casa de Simón. Era mediodía y Pedro tenía hambre. Mientras esperaba algo que comer, le sobrevino un éxtasis. Vio descender de los cielos un gran lienzo lleno de animales ritualmente inmundos. Una voz le dijo, “Levántate, Pedro, matay come.” Pedro reconoció que el mando vino del Señor, pero no reconoció el derecho del Señor de mandarle hacer lo que fue prohibido por la ley de Moisés.

Pedro dijo, “Señor, no.” “Señor” y “no” son palabras contra­ dictorias. Si Jesús es Señor, no se le puede decir “No” y si se le dice “No” El no puede ser Señor.

Pedro dijo “ninguna cosa común o inmunda he comido jamás.” El Señor le respondió, “Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.” Esto ocurrió TRES veces. Pedro había negado al Señor tres veces. Jesús le preguntó tres veces sobre el amor que Pedro le tenía (Juan 21) y ahora esta lección es repetida tres veces. Al principio Pedro no entendió el significado de la visión, pero después se dio cuenta de lo que Dios le estaba diciendo (Hechos 10:28).

D. LA AUDIENCIA DE PEDRO:

Mientras Pedro pensaba en la visión, el Espíritu Santo le dijo que tres hombres le buscaban y que él les acompañara sin dudar.

A la mañana siguiente, Pedro, acompañado de seis hermanos, salió para Cesarea con los tres hombres (Hechos 11:12). Así, un grupo de diez hombres hicieron el viaje de 48 Kms. a Cesarea.

Después de llegar a Cesarea la mañana siguiente, Pedro fue a la casa de Cornelio. La casa estaba llena de gentiles porque Cornelio había invitado a sus parientes y amigos.

Cuando Pedro entró en la casa, el centurión se postró y le adoró. Adorar a un ser humano es idolatría y Pedro no lo permitió. ‘Ievántate,” le dijo, “Yo mismo también soy hombre.”

Pedro encontró una muchedumbre reunida la cual era la audiencia preparada por Dios para oir el Evangelio. Cornelio era sincero y llenó la casa de invitados listos para escuchar la Palabra de Dios. ¡Qué emoción dirigir la palabra a un grupo como este!

E. EL SERMON DE PEDRO:

El sermón de Pedro fue sencillo pero comprensivo. Da un bosquejo breve del ministerio del Señor desde Su bautismo por Juan hasta la crucifixión y resurrección. Les dijo que quien creyere en Jesús recibiría por Su nombre el perdón de pecados.

El Espíritu Santo interrumpió el sermón. Pedro nunca lo ter­ minó. En la mitad del sermón, el Espíritu Santo cayó sobre TODOS los que oyeron la Palabra.

F. ¿COMO FUERON SALVOS LOS GENTILES?

Los siete judíos presentes estaban asombrados de que los gentiles recibieron el Espíritu Santo. Les oían hablar en lenguas y magnificar a Dios (versículo 46). Pedro luego les mandó que sean bautizados en agua en el nombre del Señor

Debemos notar el orden de lo que tuvo lugar aquí:

1. Fe,
2. Espíritu Santo,
3. Bautismo en agua en el nombre de Jesús.
La FE que trajo la salvación a los gentiles fue la FE A LA OBEDIENCIA.
TOMO I: HECHOS DE LOS APOSTOLES
RALPH VINCENT REYNOLDS