miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 2. LA ASCENSION DE JESUS

TEXTO: Hechos, capítulo 1.

A. LAS PRUEBAS INDUBITABLES:

Quizás sería mejor darle al Libro de los Hechos de los Apóstoles el título “Los Hechos del Cristo Resucitado.” El Evan­ gelio de Lucas cuenta los hechos de Jesús hasta la resurrección; el libro de los Hechos continúa la historia, pero ahora es la narración de los hechos de Jesús resucitado y ascendido.

En el tercer versículo se lee que Jesús se presentó vivo con muchas pruebas indubitables. Al principio de Su ministerio terrenal, Jesús se presentó como el VENCEDOR de Satanás dominando decisivamente al diablo durante los cuarenta días de tentación en el desierto. Al principio de Su ministerio celestial Jesús se presentó de nuevo como el VENCEDOR de Satanás, mostrándose VIVO en la tierra por el mismo espacio de tiempo — CUARENTA días.

No daremos una lista completa aquí de las ocasiones en que Jesús se presentó; pero anotaremos unas cuantas:

A María Magdalena Juan 20:14-18
A las mujeres Mateo 28:8-10
A Pedro Lucas 24:34
A los discípulos de Emaús Lucas 24:13-31
A los Apóstoles Lucas 24:36-43
A los Apóstoles sin Tomás Juan 20:19-24
A los Apóstoles a orillas
del Mar de Galilea Juan 21:1-23
A los Apóstoles en un monte
de Galilea Mateo 28:16-20
A los quinientos 1 Corintios 15:6

La palabra clave en Hechos 1:3 es “vivo.” Jesús se presentó VIVO. ¿Cuáles eran algunas de las pruebas indubitables de que El estaba VIVO?

1. Los hombres le vieron.

2. Les habló acerca del Reino de Dios.
3. Caminó con ellos.
4. Comió y bebió con los discípulos.,
5. Bendijo y ministró a Sus discípulos.
6. Restauró a Simón Pedro.
7. Secó las lágrimas de María.

B. EL REINO:

En Hechos 1:6 leemos la última pregunta que los discípulos le hicieron a Jesús antes de Su ascensión. “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” Esta pregunta nos demuestra que ellos vacilaban Entre las expectaciones naturales y las realiza­ ciones espirituales. Aún no entendían todo lo que Jesús les había enseñado concerniente al Reino. Sus esperanzas por un reino material y político fueron destrozadas en el Calvario, pero ahora sabían que todas las cosas eran posibles al Señor que había vencido la muerte. Todavía pensaban que el mayor propósito de Jesucristo era el de quitarle a Israel el yugo romano para esta­ blecer el reino terrenal de David.

El estudiante debe notar especialmente la diferencia en su entendimiento sobre el Reino tan pronto como ellos recibieron el Espíritu Santo. Aún siendo testigos de la crucifixión y la resu­ rrección no erasuficiente; era preciso que recibieran el Espíritu Santo (1 Corintios 2:10-16).

C. LA GRAN COMISION:

En Hechos 1:13 la comisión es dada por la última vez. Parece que esto era el tema de las conversaciones de Jesús con Sus discípulos durante Su ministerio de cuarenta días después de Su resurrección. Jesús dio la gran comisión en tres ocasiones y es probable que lo diera en muchas otras ocasiones no registradas. Durante los cuarenta días, su mayor interés era que Sus discípu­ los ente’ndieran eflaramente Sus instrucciones.

Las tres ocasiones registradas son:

1. A la mesa en Jerusalén Marcos 16:14-18; Juan 20:22-23
2. En un monte de Galilea Mateo 28:18-20
3. En el Monte de los Olivos
antes deSu ascensión Lucas 24:45-51; Hechos 1:6-9

La gran comisión dio a los apóstoles las órdenes de marcha, las cuales se debían obedecer explícitamente sin vacilar ni pre­ guntar También les dio la autoridad de obrar en nombre de Jesucristo. Hay cinco mandamientos en la comisión: IR; PRE­ DICAR; ENSEÑAR; BAUTIZAR; GUARDAR.

En Hechos 1:8 hay TRES palabras que debemos notar especial­ mente:

1. PODER En griego, la palabra que quiere decir poder, y que se usa en el texto, es la palabra de la que deriva la palabra “dinamita.” Significa un poder que hará explosión del evangelio alrededor del mundo.
2. TESTIGOS Viene de la palabra griega que también da origen a la palabra “mártir.” Para ser testigo, es necesario tener el espíritu de un mártir
3. TODO Esto quiere decir que la iglesia debía ser tes­ tigo en todas partes del mundo. No tenían otra alternativa.

D. LA PROMESA DEL PADRE:

La promesa del Padre fue, por supuesto, el bautismo del Espíritu Santo. (Versículo 4)

“La cual . . . oisteis de mí” se refiere a las muchas promesas que Jesús les había dado acerca del Consolador (Juan 14:16-26).

Debemos notar que Jesús les MANDO que se quedaran en Jerusalén hasta que llegara el Espíritu Santo. Esto indica que no podían escoger; nosotros también somos MANDADOS HOY -debemos obedecen

La iglesia primitiva tenía que quedarse hasta (Lucas 24:49). Tenían que esperar en Jerusalén porque aún no había llegado el Día de Pentecostés. En estos días no es necesario quedarse a esperar; cualquier persona puede recibir el Espíritu Santo en cual­ quier momento, tan pronto como haya cumplido los requisitos.

Algunas veces se pregunta si los discípulos esperaron siete días. Conforme a Levítico 23:15, Pentecostés cayó cincuenta días después de la ofrenda mecida, la cual corresponde a la resurrección. Por lo tanto, ellos se quedaron en el Aposento Alto por diez días.


E. LA PROMESA DE LA SEGUNDA VENIDA DE JESUS:

En Hechos 1:11 se lee la promesa de la venida de Jesús que dos ángeles dieron a los discípulos sorprendidos. La promesa dice claramente que “este mismo Jesús. . . así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” Nos dice que Jesús vendrá en forma visible y corporal, y en las nubes.

F. LA ASCENSION:

En este capítulo se lee que Jesús “fue recibido arriba” (12, 22), “fue alzado” (1:9) y “ha sido tomado” (1:11). En el versículo 10 se lee “El se iba.”Jesús ascendió por Su propio poder; de esto no hay duda. Es posible que “fue recibido arriba” se refiera a que Jesús fue acompañado por un gran ejército de ángeles. De todos modos, Su ascensión fue gloriosa y nos da la esperanza que el rapto de la iglesia también será glorioso.

Jesús ascenclió del Monte de los Olivos que estaba al este de Jerusalén a la distancia de un viaje del día de reposo. Cuando Jesús vuelva a (astablecer Su reino, El de nuevo estará de pie en el mismo monte (Zacarías 14:4).

G. JUDAS ISCARIOTE:

En este capítulo leemos la muerte tan horrible de Judas quien traicionó a Jesús por treinta monedas de plata. Esto revela el terrible remordimiento que Judas debió sentir antes de suici­ darse. Su ahorcamiento, su caída y la salida de sus entrañas, es una verdadera representación de la paga del pecado.

H. LOS DOCE:


En Hechos 1:13 se lee la lista de los once apóstoles. Esta lista se puede leer en tres de los evangelios como sigue:

MATEO MARCOS
Simón Pedro Simón Pedro
Andrés Jacobo
Jacobo Juan

Juan Andrés
Felipe Felipe
Bartolomé Bartolomé
Tomás Mateo
Mateo Tomás
Jacobo, hijo de Alfeo Jacobo, hijo de Alfeo
Tadeo Tadeo
Simón el cananista Simón el cananista
Judas Iscariote Judas Iscariote

LUCAS HECHOS
Simón Pedro Pedro
Andrés Jacobo
Jacobo Juan
Juan Andrés
Felipe Felipe
Bartolomé Tomás
Mateo Bartolomé
Tomás Mateo
Jacobo, hijo de Alfeo Jacobo el hijo de Alfeo
Simón el Zelote Simón el Zelote
Judas, hermano de Jacobo Judas, hermano de Jacobo
Judas Iscariote

Cuando Judas cayó, quedaron once apóstoles y era necesario escoger a otro que tomara su lugar. La iglesia primitiva nominó a dos hombres: José llamado Barsabás y Matías. ¿Por qué con­ sideraron sólo a dos? Indudablemente, la razón fue que ellos eran los únicos presentes que reunieron los requisitos necesarios:

1. Haber sido discípulo de Jesús desde el principio de Su ministerio.
2. Haber sido testigo de la resurrección de Jesús.

Echaron suertes a un jarrón y el primer nombre que cayó del jarrón fue considerado como escogido por el Señor. Después de esto, Matías fue contado como uno de los doce y será incluido en el cumplimiento de tales promesas como Mateo 19:28 y Apo­ calipsis 21:14.

TOMO I: HECHOS DE LOS APOSTOLES
RALPH VINCENT REYNOLDS