miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 3. EL NACIMIENTO DE LA IGLESIA

TEXTO: Hechos, capítulo 2

A. JESUS PROME-TIO ESTABLECER LA IGLESIA:


REFERENCIAS BIBLICAS:

Mateo 16:18 “... sobre esta roca edificaré mi iglesia. .
Juan 16:7 “Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros . . .”

Jesucristo dijo, “Edificaré mi iglesia.” Esto demuestra que cuando Jesús pronunció estas palabras la iglesia era una cosa del porvenir Aunque Jesús tenía discípulos y seguidores, El no tenía iglesia. La roca sobre la cual se edificaría la iglesia era la verdad de la DU DAD de Jesús que declaró Pedro. Hemos de recordar esto en el estudio del segundo capítulo de Hechos.

La iglesia había de ser el cuerpo místico de Cristo sobre la tierra, un cuerpo espiritual en el que mora el Espíritu de Cristo, el Consolador Esto no podía ser hasta después de la ascensión y la venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés.

B. PENTECOSTES:

Los sucesos del segundo capítulo de Hechos tuvieron lugar en el Día de Pentecostés.

Pentecostés fue un suceso planeado por Dios, profetizado en el capítulo 23 de Levítico. Las fiestas anuales de Israel eran la Pascua, el Pansin Levadura, las Primicias y cincuenta días des­ pués de ésta, la fiesta de Pentecostés. Las Primicias eran un tipo de la resurrección de Cristo (1 Corintios 15:23) y Pentecostés tuvo lugar cincuenta días después de la resurrección, lo cual, por supuesto, significa que los 120 discípulos se quedaron diez días en el Aposento Alto.

C. EL APOSENTO ALTO:

En Hechos 1:13 se lee que cuando los discípulos volvieron del Monte del Olivar, ellos subieron a un Aposento Alto. Cuando el Señor instituyó la Santa Cena, estaba en un Aposento Alto. No sabemos si era el mismo Aposento Alto.

Las palabras “Aposento Alto” tienen un sentido especial en la experiencia del creyente. Para tener comunión con Dios, debe­ mos estar “arriba” y “sobre” el mundo y “dentro de” una habi­ tación con el mundo en el exterior

Los ciento veinte que obedecieron al Señor y se quedaron, fueron galardonados al convertirse en “Socios Fundadores” de la Iglesia del Nuevo Testamento.

El Aposento Alto es símbolo de la UNIDAD. Los ciento veinte estaban unánimes juntos. Se lee esta expresión cinco veces:

Hechos 1:14 “unánimes”
Hechos 2:1 “unánimes juntos”
Hechos 2:46 “unánimes en el templo”
Hechos 4:32 “de un corazón y un alma”
Hechos 5:12 “unánimes”

D. EL FENOMENO DE PENTECOSTES:

Cuando el Espíritu Santo vino, El hizo tres cosas:

1. El llenó toda la casa (versículo 2)
2. El se asentó sobre cada creyente (versículo 3)
3. El entró en cada uno para morar (versículo 4)

El Espíritu Santo llenó toda la casa porque la Iglesia es el “templo de Dios” (1 Corintios 3:16). Se asentó sobre cada creyente para investir con poder (Lucas 24:49). Llenó a cada creyente de Sí mismo.

Cuando el Espíritu Santo vino, tres fenómenos ocurrieron:

1. Había un viento recio que soplaba - que se podía sentir;
2. Habían llamas de fuego - que se podían ver;
3. Hablaban en lenguas - que se podían oir

En Juan 3, el viento es usado como un tipo del Espíritu en la obra del renacimiento. La palabra griega que significa “espíritu” es la misma que significa “viento.” La palabra fuego se usa en la Biblia para indicar santificación y purificación. Con lenguas el evangelio se predica a la gente. En la torre de Babel, Dios usó las lenguas para confundir el lenguaje y para traer desunión y divi­ sión. En Pentecostés, Dios usó las lenguas para declarar el men­ saje del evangelio y para traer la unidad y armonía.

E. EL SERMON DE PEDRO:

Jesús le dio a Pedro las llaves del Reino de los cielos (Mateo 16:19). Por eso, era Pedro quien primero debía de predicar el evangelio para abrir la puerta del Reino a los judíos (Hechos 2) y a los gentiles (Hechos 10).

El fenómeno poderoso de Pentecostés atrajo una gran multitud. La gente estaba admirada y maravillada porque no entendían lo que pasaba. Algunos comenzaron a preguntar, “¿Qué quiere decir esto?” Otros se burlaban y dijeron que los discípulos estaban borrachos. Es Nierdad que estaban borrachos, pero no como la gente suponía. Estaban borrachos, no del espíritu del vino, sino del Espíritu de Dios.

Pedro comenzó a predicar así: “Esto os sea notorio.” El sermón se puede dividir en tres partes:

1. Una explicación de “esto.” (versículo 12)
2. Una declaración de “El.” (versículo 22-36)
3. Una aplicación para “ellos.” (versículo 37-40)

Pedro les dijo que Joel había profetizado el fenómeno pente­ costal que presenciaban. Conforme a la profecía, el Espíritu había de ser derramado sobre toda carne. Hombres y mujeres de todas las edades, culturas, razas, nacionalidades y posiciones sociales pueden hoy recibir el Espíritu Santo.

Pedro acentuó el pecado de Israel en rechazar y crucificar a su Mesías. Dio gran énfasis a la resurrección de nuestro Señor ¿Por qué? La respuesta es evidente. Millares de personas pre­ senciaron la muerte de Jesús; todos sabían de Su muerte; pero pocos hombres sabían de Su resurrección. Su muerte no era gran cosa porqije todos mueren; pero solo el Dios d1vino podía resucitar de la sepultura. Creer en la resurrección de Cristo es creer en la Deidad de Cristo. Creer en Su Deidad es aceptar el valor expiatorio de Su muerte. Por eso, Pedro puso gran énfasis sobre la resurrección.

F. HECHOS 2:38:

En realidad, lo que Pedro predicó en el Día de Pentecostés fue la MUERTE, SEPULTURA y RESURRECCION de Jesucristo. Estas son las BUENAS NUEVAS de lo que DIOS HIZO por el hombre al proveer la Salvación. Este es el mensaje que trajo convicción a la multitud reunida.

“Se compungieron de corazón” (versículo 37). Esto habla de la convicción del Espíritu Santo, la cual es absolutamente esencial para la salvación. Un hombre debe ser sometido a la convicción; él debe ver su necesidad y despertar un deseo. Luego él exclamará, “¿Qué debo hacer?”

En cuanto a proveer la salvación, no hay nada que el hombre puede hacer, pero hay mucho que él debe hacer si quiere recibirla. Aquí es donde vemos la importancia de Hechos 2:38. Aquí están las llaves que Pedro usó para abrir la puerta del reino: el ARRE­ PENTIMIENTO, el BAUTISMO EN AGUA EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO y el BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO. Efecti­ vamente, esto representa MUERTE, SEPULTURA y RESU­ RRECCION. Eran necesarias estas tres para proveer la salvación; y son necesarias estas tres para recibir la salvación. El hombre debe identificarse con Cristo en la MUERTE, SEPULTURA y RESURRECCION.

G. LOS RESULTADOS DE PENTECOSTES:

Pedro les recordó que la promesa era para ellos y les amones­ taba que fueran salvos de “esta perversa generación” (gente perdida). Otra vez, esto nos demuestra que hay algo que un hombre debe hacer para ser salvo.

Habían muchos resultados maravillosos:

1. Tres mil almas renacieron en ese mismo día.
2. Todos los días después de esto más almas fueron salvas. (Versículo 47)
3. La iglesia perseveraba en:
a. La doctrina de los Apóstoles (enseñanza);
b. Comunión unos con otros;
c. El partimiento del pan;
d. Oraciones.
4. Muchas señales y maravillas seguían el ministerio de los Apóstoles.
5. Todos temían a Dios.
6. Vendieron sus propiedades y tenían todas las cosas en común.
El asunto de la vida comunal se estudiará en el capítulo Cinco de Hechos.
TOMO I: HECHOS DE LOS APOSTOLES
RALPH VINCENT REYNOLDS