miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 6. TODAS LAS COSAS EN COMUN

TEXTO: Hechos 4:31-37; 51-16

A. BERNABE:


Bernabé es uno de los personajes más nobles de la Biblia. Su nombre quiere decir “hijo de consolación” y este nombre cierta­ mente indica el carácter verdadero de este buen hermano cris­ tiano.

El era levita,, natural de Chipre y aparentemente era rico. En Hechos 11:24, se lee que Bernabé era varón bueno y lleno del Espíritu Santo y de fe. Era el tío de Juan Marcos y hermano de la madre de éste, María. Parece que ella también era rica y fue en la casa de ella que la iglesia se reunía”(Hechos 12:12).

Bernabé fue el que llevó a Pablo a los Apóstoles (Hechos 9:27). Bernabé fue a Tarso para buscar a Pablo cuando se necesitaba un maestro en Antioquía (Hechos 11:25-26). Bernabé acompañó a Pablo en su primer viaje misionero. Bernabé estaba resuelto que se diera a Juan Marcos otra oportunidad de participar en la obra misionera. y por este motivo Bernabé y Pablo se separaron.

Bernabé era un hombre generoso, entregado por completo a la obra de Dios. Amaba al Señor y a los creyentes de tal modo que vendió una heredad y trajo el dinero a los pies de los Apóstoles.

B. LA VIDA COMUNAL:

Es erróneo creer que la vida comunal de la iglesia primitiva estaba en el plan de Dios. Dios no proyectó que los creyentes vivieran comunalmente, por el contrario, el plan de Dios fue que los primeros cireyentes fueran por todas partes evangelizando. Esto no habría sido posible si hubieran practicado la vida comunal. Efectivamente, Dios permitió la persecución de la iglesia para terminar este modo de vivir

¿Por qué entonces compartieron sus posesiones, teniendo todo en común? Tenemos que recordar que millares de personas reunidas en Jerusalén habían recibido el Espíritu Santo. Era como una de las Convenciones Nacionales que tenemos en nuestros días. Era importante atender las necesidades de los creyentes. Era el amor nuevo que motivó a los creyentes en Jerusalén a que vendieran sus posesiones y trajeran el dinero a los Apóstoles para atender las necesidades materiales de todos los creyentes. Era una manifestación del amor cristiano, de la hospitalidad y de la generosidad. Pero en ninguna parte se sugiere que el derecho de posesión fue abolido.

C. ANANIAS Y SAFIRA:

Ananías y su esposa Safira, son ejemplos de muchos cristianos de estos días que desean bendición sin pagar el precio.

Sin duda, la iglesia alabó a Bernabé por su acción de genero­ sidad y dedicación. También, sería evidente cuanto Dios le bendecía.

Ananías y Safira se dieron cuenta de esto, y desearon la misma bendición de Dios y el mismo encomio de la iglesia. Por lo tanto, se pusieron de acuerdo en vender una propiedad, dando solo una parte de la ganancia. Pedro le dijo a Ananías que fue Satanás que puso este pensamiento en sus corazones (Versí­ culo 3). Fue un pecado de hipocrecía.

D. EL PECADO DE MENTIR AL ESPIRITU SANTO:

El juicio no les llegó a Ananías y Safira porque retuvieron una parte del precio. El juicio les llegó porque DIJERON QUE HABIAN TRAIDO TODO cuando en realidad estaban reteniendo una parte. Si hubieran sido honrados, confesando que solo traían una parte del precio no habrían caído muertos. Esto era definiti­ vamente un acto de hipocrecía, y Pedro lo llamó un pecado de mentir al Espíritu Santo (Versículo 3).

Este pecado tenía que ver con la consagración de ellos. Dijeron que traían todo cuando no era así. El mismo pecado se comete en estos días cuando una persona profesa entregarse plenamente al Señor cuando sabe que retiene algo. Una persona nunca debe dedicarse al Señor sin estar dispuesto a pagar el precio y entre­ garse completamente. De otro modo, es el mismo pecado que cometieron Ananías y Safira.

E. EL JUICIO COMIENZA POR LA CASA DE DIOS:

La persecución de la iglesia por el mundo no puede hacerle daño. Cuando el diablo entra, es entonces que la iglesia sufre. La corrupción interna es mucho más peligrosa que la oposición externa. Posiblemente es por esta razón que el Señor trató tan severamente con esta primera evidencia de corrupción interna.

El juicio debe comenzar por la casa de Dios (1 Pedro 4:17). Dios no juzga a los pecadores ahora, pero sí juzga a Su propio pueblo. Este primer acto de juicio enseñó a la iglesia una lección importante que nunca se ha olvidado.

El nombre “Ananías” quiere decir “Dios ha demostrado gracia.” Esta lección enseña que la gracia no es permiso para pecar La gracia de Dios nos enseña que “renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:12). Ananías no hizo esto y el resultado fue el juicio.

El juicio nosenseña unas verdades que debemos notar:

1. No hay pecado pequeño; todo pecado será juzgado.
2. Dios odia la hipocresía. El amor verdadero y el sincero espíritu de sacrificio estaban siendo sustituidos por la pretensión hipócrita que Dios odiaba.
3. El pecado en la iglesia es mucho más serio que entre los pecadores.
4. La obediencia fingida es desobediencia. En la vida del rey Saúl, la oibediencia en parte era desobediencia (1 Samuel 15:22).

F. ¿CUALES FUERON LOS RESULTADOS?

Habían tres resultados principales que seguían esta purificación de la iglesia:

1. La pureza de la iglesia fue conservada.
2. Un temor saludable y piadoso vino sobre toda la iglesia. (Versículo 11)3. Los creyentes experimentaban nuevo poder Señales y maravillas fueron hechas, “y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres.” (Versículo 14)
TOMO I: HECHOS DE LOS APOSTOLES
RALPH VINCENT REYNOLDS