miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 7. LOS DIACONOS

TEXTO: Hechos 6:1-7

A. LOS GRIEGOS:


En Hechos 6:1 se lee la narración del descontento de los griegos que se quejaron de que las viudas griegas eran desaten­ didas.

¿Quiénes eran estos griegos? Es preciso entender claramente quienes eran. En primer término, no eran griegos sino judíos, de sangre judía como los hebreos.

Los judíos griegos eran judíos que vivían en el extranjero y estaban visitando Jerusalén en el tiempo de Pentecostés, o eran judíos que habían vivido en el extranjero pero ahora vivían en Jerusalén. Hablaban griego y la cultura, las costumbres y las ideas griegas influyeron mucho en ellos. Por esta razón, fueron llamados judíos griegos o helenistas. Sin duda los griegos eran más prósperos y gozaban de un modo de vivir más cómodo. Eran más receptivos y menos confinados a la tradición que los judíos palestinos.

Los helenistas serían conscientes de las diferencias de lengua y cultura. Serían muy sensibles a una diferencia presunta de trato por parte de los Apóstoles en la administración de la iglesia. No sabemos si las viudas griegas fueron desatendidas o no; pero cuando algunas irregularidades parecían levantarse, los griegos estaban listos para quejarse.

Posiblemente ésta era la primera vez que un espíritu de naciona­ lismo afectó a la iglesia.

B. EL GOBIERNO DE LA IGLESIA:

REFERENCIA BIBLICA:

1 Corintios 12:28 “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, ... los que administran, los que tienen don de lenguas.”

Aquí leemos, que Dios puso gobiernos en la iglesia. La palabra gobierno” se refiere al poder de reinar, al control organizado que Dios ha puesto en la iglesia para mantener el orden entre los creyentes.

El Señor había puesto ciertos oficios y ministerios en la iglesia para gobernarla (Efesios 4:11). Cuando apareció el problema del descontento de los creyentes griegos, los Apóstoles rápidamente lo resolvieron demostrando gran sabiduría en este acto de gobernar.

C. LOS DIACONOS:

Los doce Apóstoles reunieron a todos los creyentes y les dijeron, “No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las rnesas.” Su obra era la de perseverar en la oración y el ministerio de la Palabra. Los ministros del evangelio deben recordar siempre la sabiduría de los Apóstoles en esta ocasión. La responsabilidad principal del ministro es darse a la oración y al ministerio de la Palabra; no hacer trabajo seglar a menos que sea absolutamente necesario.

Los Apóstoles mandaron que los creyentes buscaran entre ellos mismos a siete hombres de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría. Así lo hicieron y los Apóstoles les impusieron las manos y los ordenaron diáconos.

Los nombres de los siete diáconos eran:

Esteban Felipe Prócoro Nicanor
Timón Parmenas Nicolás

Notemas la manera en que fueron escogidos los siete:

1. Los Apóstoles dieron los requisitos que los hombres debían reunir
2. La iglesia los eligió.
3. Los Apóstoles los nombraron y los ordenaron.

La manera en que esto se hizo contentó a todos. La gente escogió a los hombres, pero los Apóstoles retenían la autoridad y la decisión final claramente en sus propias manos.

También se debe notar que los siete tenían nombres griegos. Es muy probable que todos fueron griegos. ¡Qué manera más grata y maravillosa usaron los Apóstoles para resolver el problema y restaurar la unidad! Si antes los helenistas creían que no podían confiar en los hermanos hebreos, ahora se dieron cuenta de que los hebreos confiaban en los griegos.

D. LOS REQUISITOS DE LOS DIACONOS:

En Hechos 6:3 se leen los requisitos de los diáconos:

1. VARONES - La palabra griega que se emplea aquí es la que específicamente indica el sexo masculino. No se podían escoger a mujeres.
2. DE ENTRE VOSOTROS - Era preciso que los diáconos fueran miembros de la iglesia. Los que no pertenecían a la iglesia no podían participar en el gobierno de la iglesia.
3. DE BUEN TESTIMONIO - Debían ser hombres de buena fama.
4. LLENOS DEL ESPIRITU SANTO.
5. LLENOS DE SABIDURIA - Debían ser hombres de enten­ dimiento.

En 1 Timoteo 3:8-13, se leen más requisitos:

1. Deben ser honestos.
2. Deben ser sin doblez.
3. No deben ser dados a mucho vino.
4. No deben ser codiciosos de ganancias deshonestas.
5. Deben guardar el misterio de la fe con limpia conciencia.
6. Deben ser sometidos a prueba primero.
7. Deben ser irreprensibles.
8. Deben ser maridos de una sola mujer
9. Deben gobernar bien sus hijos y sus casas.

Fácilmente podemos entender la importancia de este oficio al estudiar dichos requisitos.

E. LOS RESULTADOS DE ESTE ACONTECIMIENTO:

En Hechos 6:7 se lee que crecía la Palabra del Señor, el número de los creyentes se multiplicaba y muchos sacerdotes obedecían y fueron salvos.
Este avivarniento tuvo lugar porque se había restaurado la unidad, todos los creyentes estaban contentos y los Apóstoles podían darse a la oración y al ministerio de la Palabra.
Debemos notar también que por lo menos dos diáconos lle­ garon a ser evangelistas de mucha eficacia: Esteban y Felipe. Esto prueba que un hombre puede servir de diácono en la iglesia y a la vez ejercer el oficio de ministro de la Palabra. Aunque el oficio de diácono era principalmente el de ayudar en las cosas materiales, ésto no impedía que también ministraran en lo espiritual.
TOMO I: HECHOS DE LOS APOSTOLES
RALPH VINCENT REYNOLDS