miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 9. EL PRIMER MARTIR DE LA IGLESIA

TEXTO: Hechos 6:8-15; 7:1-60; 8:1-2

A. ESTEBAN, EL PRIMER MARTIR DE LA IGLESIA:


Esteban era un judío griego. Era uno de los primeros siete diáconos.

La Biblia dice que Esteban estaba lleno de gracia y de poder (Hechos 6:8). Dios le había dado el ministerio de predicar la Palabra, y la predicó con tanta unción que nadie resistió la sabiduría y el espíritu por los cuales él hablaba. Grandes mara­ villas y milagros siguieron su ministerio.

Su nombre quiere decir “corona.” Ciertamente Esteban tenía un nombre apropiado porque él fue el primero que llevó la corona de mártir

B. LA SINAGOGA EN JERUSALEN:

Los judíos helenistas que habían regresado a Jerusalén habían establecido por lo menos cinco sinagogas en esa ciudad. Estas sinagogas fueron nombradas según los lugares de los cuales los judíos habían regresado. La sinagoga de los libertos era una excepción. Los judíos que se reunían en esta sinagoga eran judíos que habían sido llevados presos por los generales roma­ nos, esclavizados y después libertados y luego volvieron a su país.

Ya que Esteban era griego, era justo que él llevara el Evangelio a los griegos. Aunque estos judíos habían viajado por todas partes y eran posiblemente hombres cultos, no podían refutar a Esteban, porque éste predicó con tanta sabiduría y poder Por eso se enojaron, y decidieron asesinar a este predicador lleno del Espíritu Santo.

Por esto sobornaron a unos hombres (pagaron a algunos para que dieran falso testimonio) quienes acusaron a Esteban de hablar palabras blasfemas contra Dios y Moisés (Hechos 6:11).

C. EL SANEDRIN:

Esteban fue llevado al concilio (Hechos 6:12), es decir, el Sanedrín. Este era el concilio supremo del pueblo judío. Tuvo su origen con los setenta ancianos que Moisés escogió para que le ayudaran a gobernar Israel. En la época a que nos referimos, habían 71 miembros-setenta miembros más el presidente.

D. LA ACUSACION CONTRA ESTEBAN:

La acusación de los testigos falsos contra Esteban era doble:

1. Esteban hablaba contra el templo.
2. Esteban cambiaba la ley de Moisés.

También dijeron que Esteban era blasfemo.

E. EL SERMON DE ESTEBAN:

El sermón de Esteban no es una justificación; tampoco pierde tiempo en tratar de defenderse. Este sermón es el más largo registrado en el libro de los Hechos.

Comienza el sermón con un saludo sencillo: “Varones her­ manos, y padres, oíd,” e inmediatamente comienza una acu­ sación de los jefes mismos de los judíos. El se convierte en su juez que les pironuncia sentencia.

En su sermón, Esteban habla detalladamente de la historia de Israel. Prueba que siempre rechazaban la gracia de Dios y no obedecían la ley de Dios. Hace mención de Abraham para probar que la bendición de Dios le llegó solamente a causa del principio de fe. Da ejemplos de su odio persistente de todo lo que es bueno. Les recuerda que vendieron a José como esclavo a Egipto por envidia. Habían rechazado a Moisés.

En el fin de su sermón, Esteban demuestra que la historia de Israel prefiguró a Cristo y el rechazamiento de El por los judíos.

Esteban acusa al Sanedrín de ser traidores contra Dios. Les reprende, diciendo que son incircuncisos de corazón y de oídos. Les acusa de resistir al Espíritu Santo y de ser los asesinos de Jesús.

F. ESTEBAN ES APEDREADO:

Mientras los miembros del concilio escuchaban a Esteban, fueron profundamente convencidos del pecado. Se enfurecieron tanto que sus dientes crujían. Arremetieron contra él, le echaron de la ciudad y le apedrearon.

El Sanedrín no tenía poder de pronunciar sentencia de muerte contra nadie, pero ellos ignoraron esto debido a su ira y odio.

Entre los miembros del concilio estaba Saulo de Tarso. Sin duda, Saulo era uno de los hombres principales que fue adelante para matar a Esteban. El consintió en la muerte de Esteban (Hechos 81). Por esta declaración sabemos que aprobó y estaba complacido con la muerte de Esteban. También guardó la ropa de los que se la quitaron para echar piedras.

G. LA VISION DE ESTEBAN:

Algunos tratan de probar la tradición trinitaria refiriéndose a la visión que Esteban vio antes de morir No obstante, esta es prueba de la Unidad de la Deidad.

Esteban invocaba a Dios, diciendo “Señor Jesús, recibe mi espíritu.” Por lo tanto, cuando Esteban vio a Dios, él sabía que El era Jesucristo.

El término “a la diestra de Dios” simplemente indica la posición de poder y de gloria. Hay muchos pasajes bíblicos que hace destacar esto claramente.

Marcos 14:62 “Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.”

En muchos de los pasajes bíblicos donde se lee que Jesús está en la posición de poder y de gloria, se lee que el Señor está sentado. Sin embargo, en Hechos 7:56, en la traducción inglesa “King James” se lee que Jesús está “de pie.” ¿Es posible que se levantara Jesús para dar la bienvenida al primer mártir? ¿0 se levantó a causa del gran interés que El tenía por la escena de la muerte del primer mártir? Ciertamente es un asunto que merece la más profunda meditación.

H. LA SEMEJANZA ENTRE EL CALVARIO Y LA MUERTE DE ESTEBAN:

Consideremos brevemente unos puntos de semejanza entre el martirio de Esteban y la crucifixión de nuestro Señor

1. En ambos casos la gente estaba incitada.
2. Esteban fue echado de la ciudad; Jesús fue llevado de la ciudad para ser crucificado.
3. Los dos oraron por sus asesinos.
4. Los dos se, entregaron a Dios.
5. Ambos clamaron a gran voz. En ambos casos fueron gritos de victoria..

I. DOS VERDADES FINALES:

Finalmente, hay dos cosas que deben atraer la atención del estudiante:

1. La manera de la muerte de Esteban; “durmió” (versículo 60) nos indica una muerte tranquila y apacible. ¡Qué cosa bien­ aventurada es dormir en los brazos del Señor!2. El efecto de la muerte de Esteban en Saulo: Después de esto, Saulo de Tarso nunca fue el mismo. Aunque hizo lo posible para ignorar el convencimiento de su culpa por perseguira la iglesia, estamos seguros que durante toda su vida recordó esta escena y muchas veces le animó y le dio fuerza.
TOMO I: HECHOS DE LOS APOSTOLES
VINCENT REYNOLDS