miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 11. LA CONVERSION DE SAULO

TEXTO: Hechos 9:1-31; 22:1-21

A. SAULO DE TARSO:

Saulo era natural de Tarso en Asia Menor Tarso era la ciudad principal de la provincia de Cilicia, ubicada a unos dieciséis kms. del mar y era la capital provincial durante la época romana. Cilicia era conocida por la fabricación de tela de pelo de cabra.

Aunque Saulo era un judío griego, era un fariseo estricto. El padre de Saulo era un ciudadano romano, y por lo tanto, Saulo nació ciudadano de Roma. Sin duda, asistió a la sinagoga y las academias locales. Tarso tenía fama de tener buenas academias, de modo que Saulo recibió una excelente instrucción. Después de estudiar todo lo que se ofrecía en Tarso, fue a Jerusalén para estudiar con los rabinos. Saulo estudió con Gamaliel, fariseo y doctor célebre de la ley.

Es muy probable que a Saulo le pusieran ese nombre para honrar al rey, Saúl, el primer rey de Israel. De la misma manera que el rey Saúl sobrepasaba de hombros arriba a cualquiera del pueblo físicamente, así Saulo de Tarso sobrepasaba a cualquiera del pueblo rrioral, intelectual y religiosamente. Podía jactarse de ser sin culpa con respecto a la justicia de la ley, pero esto no le salvó.

En Hechos 13:9, su nombre es cambiado a Pablo. El nombre Pablo quiere decir “pequeño.”

En Jerusalén se oponía rígidamente a la iglesia y llegó a ser uno de los jefes en la persecución contra los cristianos.

B. LA CONVERSION DE SAULO:

Saulo fue al sumo sacerdote para obtener permiso de ir a Damasco, al norte, para arrestar a los cristianos que se hallaban allí y llevarles de regreso a Jerusalén para examinarles ante el concilio.

Por las palabras del Señor, “Dura cosa te es dar coces contra el aguijón,” (Hechos 9:5) es evidente que Saulo sufría convenci­ miento de culpa en su alma. Procuraba acallar su conciencia aumentando la intensidad de la persecución.

Una luz, más brillante que el resplandor del sol de mediodía, le rodeó. Cayó a la tierra. Sabía que Dios había cruzado su camino. Ciego, sin poder ayudarse a sí mismo, estaba tendido en la tierra, pidiendo ayuda a ese mismo Jesús a quien había perseguido.

La pregunta del Señor a Saulo, “¿Por qué me persigues7’ nos enseña que lo que hacemos para con los creyentes, lo hacemos para con Jesús. Perseguir a los creyentes era perseguir a Jesús. Esto es cierto porque la iglesia es el cuerpo místico de Cristo.

Saulo dijo, “¿Qué quieres que haga?” El Señor le dijo que fuera a la ciudad donde alguien le diría lo que debía hacer Debemos notar que Jesús no le dijo cómo ser salvo, sino que le mandó a un predicador Esto nos enseña que Dios siempre utiliza a hombres y mujeres para llevar el mensaje del Evangelio.

La conversión de Saulo fue entera. Llegó a ser una nueva criatura en Cristo Jesús. Todas las cosas que antes había contado como ganancia, ahora las contaba como pérdida a causa de Jesús. Saulo, el perseguidor, llegó a ser Pablo, el perseguido. Su boca se llenó de bendiciones en lugar de blasfemias. Su corazón se llenó de valentía en lugar de maldiciones.

La conversión de Saulo demuestra como un hombre puede estar terriblemente equivocado y aún así creer que él está abso­ lutamente correcto. Nos enseña también que ningún caso es irreparable.

C. LA REVELACION DE JESUCRISTO A SAULO:

No hay mejor prueba de la Deidad de Jesús que la conver­ sación que tuvo lugar entre Jesucristo y Saulo en su conversión.

Hechos 9:4-5 “Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.”

Saulo reconoció al Jehová del Antiguo Testamento y sabía que era Jehová quien se le apareció. En realidad, Saulo preguntó, ¿Quién eres, Jehová?”

Esta revelación de Jesús a Saulo cambió por completo a este perseguidor ardiente, que unos momentos antes respiraba amenazas.

Los pronombres personales “TU” y “YO” son muy significati­ vos. La relación del hombre a Dios siempre es un asunto per­ sonal.

D. ¿COMO FUE SALVO SAULO?

Jesús no le dijo a Saulo cómo ser salvo, sino le dijo que fuera a la ciudad donde se le diría que debía hacer

¡Qué cambio ahora tuvo lugar en este orgulloso y ardiente perseguidor de la iglesia! Durante tres días estuvo sin vista, sin comida y sin agua. Figurativamente hablando, este hombre que había arado surcos torcidos ahora se encontraba en la calle que se llamaba “Derecha.” Estaba en la casa de Judas. El nombre “Judas” quiere decir “Alabanza.” Jesús le dijo a un discípulo llamado Ananías que fuera a Saulo. “Ananías” quiere decir “El Señor ha rriostrado gracia.” Jesús le dijo a Ananías “he aquí él ora.” ¡Qué diferencia! Ahora encontramos a Saulo ciego, humi­ llado, ayunando, orando, alabando y a punto de encontrar la gracia de Dios. Pablo llegó a ser gran predicador de la gracia de Dios.

Saulo fue bautizado en el nombre de Jesús y recibió el don del Espíritu Santo. ¿Cómo lo sabemos? He aquí los versículos que lo declaran:

Hechos 22:16 “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Leván­ tate y bautízate y lava tus pecados, invocando su nombre.”
1 Corintios 14:18 “Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros.”
Hechos 9: 17 “... me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.”

E. UN INSTRUMENTO ESCOGIDO:

¿Qué cosa le hizo a Saulo un gran misionero? ¿Qué es lo que vio el Señor en este hombre para que fuera el instrumento esco­ gido que llevara el nom bre de Jesús a los reyes? (Hechos 9:15)

Era su dedicación completa a la obra de Dios; su entrega absoluta a la voluntad de Dios. Sirvió a Jesús con el mismo celo ardiente con el cual antes le había perseguido.

F. LA PREPARACION PARA EL MINISTERIO:

Aunque Pablo había estudiado con Gamaliel y había sido convertido de una manera extraordinaria, fue después de doce años que Pablo se dedicó completamente al ministerio.

Una persona podría creer, según Hechos 9:20, que Pablo comenzó inmediatamente en el ministerio. Empero, entre los sucesos de Hechos 9:19 y Hechos 9:20 pasaron tres años. Des­ pués de su conversión, él fue a Arabia (Gálatas 1:17) para orar y meditar Luego volvió a Damasco donde comenzó a predicar como se lee en Hechos 9:20. Después de escaparse de esa ciudad en una canasta cuando su vida fue amenazada, él regresó a Jerusalén donde Bernabé intercedió por él y le presentó a los Apóstoles. Según Hechos 9:30, los hermanos le llevaron a Cesa­ rea y le enviaron a su casa en Tarso. El permaneció allí durante ocho o nueve años y aún estaba allí cuando Bernabé le encontró y le trajo a Antioquía para que enseñara en la iglesia (Hechos 11:25-26).

De Antioquía, Pablo y Bernabé volvieron a Jerusalén para asistir al primer concilio de la iglesia según Hechos 15. Pablo nos dice en Gálatas 2:1 que esto ocurrió catorce años después de partir de Jerusalén. Por eso, desde el tiempo de su conversión hasta el tiempo en que fue a Antioquía para dedicarse por com­ pleto al ministerio pasaron doce años.

G. UN BOSQUEJO DE TRES CONVERSIONES:

Se puede hacer un estudio bíblico muy provechoso a base de las conversiones de estos tres hombres:

Hechos 8 - El eunuco etíope
Hechos 9 - Saulo de Tarso
Hechos 10 - Cornelio.

1. Los tres eran hombres rectos y morales, pero no salvos. Los tres tuvieron mensajeros especiales enviados a ellos.

2. Ellos representaban la raza humana entera:
Un negro
Un judío
Un gentil
Eran descendientes de Cam, Sem y Jafet.

3. Eran de las clases más difíciles de evangelizar:

Un político
Un teólogo
Un soldado

4. Este estudio bíblico puede desarrollarse en una manera bastante amplia:

leyeron la Palabra
vieron a Jesús
vieron visiones angélicas, etc.
TOMO I: HECHOS DE LOS APOSTOLES
RALPH VINCENT REYNOLDS